Bloque 01

Capítulo 22

Imaginación activa

Prácticas guiadas

Cada práctica incluye un mapa de acción para verlo de un vistazo y una guía completa para trabajarla con calma. Puedes hacerlas en el orden que prefieras.

Práctica 1

Elegir una imagen y describirla sin interpretarla

Práctica 2

Diálogo escrito con una imagen interior

Práctica 3

Cerrar e integrar: qué me llevo y qué dejo abierto

Referencias

  1. International Association for Analytical Psychology (IAAP)
  2. C. G. Jung-Institut Zürich
  3. Harvard Health Publishing
  4. Scientific American

Idea principal

La imaginación activa de Carl Gustav Jung es una forma consciente de interactuar con el material psíquico interior, permitiendo que las imágenes y emociones adquieran autonomía sin que el ego las controle por completo. Su objetivo es establecer un diálogo entre la consciencia y el inconsciente, diferenciándose de la visualización dirigida o la mera fantasía.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Imaginación Activa según Carl Gustav Jung?
La Imaginación Activa es un método de la psicología analítica junguiana donde una persona se relaciona conscientemente con imágenes, emociones o situaciones interiores que surgen espontáneamente, permitiendo que adquieran continuidad propia sin que el ego las controle por completo. Su objetivo es el encuentro entre la consciencia y el inconsciente. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Qué es la imaginación activa según Carl Gustav Jung?
La imaginación activa es un método de la psicología analítica donde la persona entra en relación consciente con imágenes, emociones o figuras interiores que emergen espontáneamente, sin intentar controlarlas por completo. Permite un diálogo entre la consciencia y el inconsciente para el desarrollo psíquico. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Cuál es la diferencia entre Imaginación Activa y visualización dirigida?
En la visualización dirigida, la persona decide qué debe aparecer (ej: "imagina una playa"). En cambio, en la Imaginación Activa, la consciencia permite que el material interior surja y se desarrolle por sí mismo, y luego decide cómo relacionarse con ello, sin forzar un guion preestablecido. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Cuál es la diferencia entre imaginación activa y visualización dirigida?
A diferencia de la visualización dirigida, donde la persona decide qué debe aparecer, la imaginación activa permite que el material interior se desarrolle por sí mismo. La consciencia proporciona un punto de partida, pero luego se relaciona con lo que emerge sin imponer un guion preestablecido. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Por qué la Imaginación Activa es tanto activa como receptiva?
Es receptiva porque la consciencia no controla completamente lo que aparece, permitiendo su autonomía. Es activa porque la consciencia debe atender, responder, diferenciar y mantenerse presente en el diálogo con las imágenes o contenidos internos. Así se establece un encuentro entre lo que emerge y quien lo observa. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Cómo se relaciona la imaginación activa con la función trascendente?
La imaginación activa crea un espacio donde la posición consciente del ego y el material del inconsciente pueden encontrarse. Esta interacción facilita la función trascendente, que es el proceso mediante el cual el encuentro de contenidos opuestos genera una nueva posición psicológica o comprensión simbólica. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Cómo se relaciona la Imaginación Activa con la función trascendente?
La Imaginación Activa puede crear un espacio donde la posición consciente del ego y el material del inconsciente se encuentran, manteniendo la tensión entre opuestos. De este encuentro puede emerger una nueva comprensión, imagen o posición psicológica, lo que Jung denominó la función trascendente. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Es la imaginación activa una técnica o una actitud?
Si bien puede describirse como un método o técnica, la tradición junguiana enfatiza que la imaginación activa debe entenderse principalmente como una actitud. Implica receptividad hacia lo que emerge, combinada con atención consciente y participación activa de la consciencia. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Por qué la imaginación activa es importante en el mundo simbólico?
La imaginación activa permite una relación continua con el símbolo, en lugar de reducirlo a una interpretación fija. Al interactuar con la imagen simbólica que surge, la consciencia y el inconsciente se encuentran, permitiendo que el símbolo conserve su misterio y su capacidad de mediar entre ambas dimensiones de la psique. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.

UNIVERSO TÚ

Bloque 01B · Psicología analítica de Carl Gustav Jung

Ruta 04 · Mundo simbólico

Capítulo 22 · Imaginación activa

© Universo Tú · Material educativo creado por Universo Tú


Imaginación activa según Carl Gustav Jung: entrar en relación con las imágenes interiores sin dejar que el ego escriba toda la historia

En los capítulos anteriores de esta Ruta 04 hemos ido construyendo una secuencia.

Primero estudiamos los sueños.

Después, los símbolos.

Y ahora llegamos a uno de los métodos más característicos —y también más fáciles de malinterpretar— de la psicología analítica:

LA IMAGINACIÓN ACTIVA.

El nombre puede llevar a engaño.

Podríamos pensar que significa:

imaginar intensamente;

visualizar aquello que deseamos;

inventar una historia;

cerrar los ojos y fantasear;

crear mentalmente una situación agradable;

o utilizar imágenes para relajarnos.

Pero nada de eso describe adecuadamente lo que Jung pretendía.

En la imaginación activa, la persona no intenta controlar por completo lo que va a ocurrir.

La idea es permitir que una imagen, emoción, personaje o situación interior adquiera cierta continuidad propia y entrar conscientemente en relación con aquello que aparece, manteniendo al mismo tiempo una posición despierta y responsable. Una síntesis especializada de la International Association for Analytical Psychology describe esta actitud como una combinación peculiar de receptividad y atención activa: se permite que el material interior se desarrolle, pero la consciencia permanece presente y participa. ([IAAP][1])

Eso nos proporciona nuestra primera diferencia fundamental:

IMAGINACIÓN ACTIVA NO ES INVENTAR LO QUE QUIERO VER.

Es observar qué aparece cuando no obligo a la imagen a seguir el guion que mi ego ya tenía preparado.


¿Por qué la imaginación activa pertenece al Mundo simbólico?

En el capítulo 21 vimos que un símbolo no es simplemente una imagen con una traducción fija.

No funciona así:

puerta = cambio

agua = emociones

serpiente = transformación

El símbolo conserva algo que todavía no está completamente formulado por la consciencia.

La imaginación activa parte precisamente de esa característica.

En lugar de responder rápidamente:

«ya sé qué significa esta imagen»,

permite continuar la relación con ella.

Podemos preguntarnos:

¿Qué hace?

¿Cambia?

¿Se acerca?

¿Se aleja?

¿Habla?

¿Qué ocurre cuando respondo?

¿Qué emoción aparece?

¿Qué parte de mí quiere retirarse?

¿Qué parte quiere escuchar?

Desde la perspectiva junguiana, las imágenes interiores pueden convertirse así en un terreno de encuentro entre consciencia e inconsciente. La IAAP relaciona explícitamente la imaginación activa con la aparición de simbolismo capaz de mediar entre ambas dimensiones de la psique. ([IAAP][2])


¿Qué es exactamente la imaginación activa?

Podemos expresarlo de manera sencilla.

La imaginación activa es una forma de trabajar conscientemente con material imaginativo que surge desde la vida psíquica:

una imagen;

una figura;

un recuerdo cargado;

una emoción;

una escena;

un fragmento de sueño;

una fantasía espontánea.

La persona permite que ese material continúe desarrollándose y trata de establecer una relación con él sin reducirlo inmediatamente a una explicación intelectual y sin abandonarse pasivamente a la fantasía. ([IAAP][1])

En la tradición junguiana se habla a menudo de:

dialogar con una figura;

seguir una escena;

dibujar una imagen;

pintarla;

escribir lo que ocurre;

dar forma a una secuencia;

o trabajar mediante otros medios expresivos.

El archivo histórico del C. G. Jung-Institut Zürich conserva miles de dibujos y pinturas realizados por pacientes de Jung y de Jolande Jacobi, y el propio instituto señala que en la denominada imaginación activa se creaban series de imágenes como parte del proceso terapéutico. ([Jung Institut][3])


Una precisión importante: ¿es una técnica o una actitud?

Aquí merece la pena no simplificar.

La imaginación activa suele describirse como:

método;

procedimiento;

práctica;

o técnica.

Pero dentro de la propia tradición junguiana existe una insistencia importante en que no debería reducirse a una receta mecánica.

La analista junguiana Chiara Tozzi, en un texto publicado por la IAAP, recoge la formulación de Gerhard Adler según la cual la imaginación activa debe entenderse especialmente como una actitud: receptividad hacia lo que emerge, combinada con atención consciente y participación. ([IAAP][1])

Esto es importante para Universo Tú.

No queremos convertirla en:

«Cierra los ojos. Imagina una puerta. Haz tres preguntas. Obtendrás un mensaje de tu inconsciente».

Eso sería fabricar un protocolo que Jung no formuló de esa manera.


De dónde surge la imaginación activa en Jung

Después de su ruptura con Freud, Jung inició un intenso periodo de exploración de su propia vida interior.

Permitía la aparición de imágenes y fantasías estando despierto y entraba en relación con ellas.

Gran parte de ese material quedó posteriormente asociado a los cuadernos y elaboraciones que conocemos a través de *The Black Books y The Red Book*.

La IAAP sitúa este proceso de confrontación con el inconsciente en los años posteriores a la ruptura con Freud y lo considera fundamental en el desarrollo de la imaginación activa y de varios conceptos posteriores de la psicología analítica. ([IAAP][1])

Pero hay que evitar otro error frecuente:

EL LIBRO ROJO NO ES UN MANUAL DE AUTOAYUDA PARA PRACTICAR IMAGINACIÓN ACTIVA.

Es un documento excepcional de la propia confrontación interior de Jung y de la evolución de su pensamiento.

Imitar literalmente sus experiencias no equivale a comprender su método.


La imaginación activa ocurre despiertos

Aquí aparece una diferencia clara con el sueño.

En el sueño

La consciencia ordinaria está dormida.

Las imágenes aparecen espontáneamente.

No decidimos conscientemente:

«ahora aparecerá esta persona».

En la imaginación activa

Estamos despiertos.

Existe un ego consciente presente.

Pero dejamos que la imagen se desarrolle con un grado de autonomía que no intentamos controlar completamente.

La IAAP resume precisamente esta diferencia señalando que Jung permitió que imágenes del inconsciente se manifestaran durante la vigilia, estableciendo después una relación entre el ego consciente y aquello que emergía. ([IAAP][1])


Un ejemplo sencillo

Imaginemos que una persona ha soñado varias veces con:

una casa cerrada.

Podría analizar el sueño.

Podría explorar sus asociaciones.

Pero supongamos que posteriormente, estando despierta, esa imagen vuelve espontáneamente a su mente con una intensidad particular.

En una aproximación de imaginación activa no se trataría de decidir:

«voy a imaginar que encuentro la llave, abro la casa y dentro está mi felicidad».

Eso sería dirigir la historia.

Podría consistir más bien en permanecer con:

la casa;

la puerta;

la emoción.

Y observar qué ocurre.

Quizá la puerta continúa cerrada.

Quizá aparece otra figura.

Quizá siente ganas de marcharse.

Quizá surge una frase inesperada.

Quizá no ocurre nada.

Lo importante es no obligar a la imagen a confirmar aquello que ya pensamos.


Imaginación activa no es visualización dirigida

Ésta es una confusión especialmente frecuente.

En una visualización dirigida podemos decidir conscientemente:

«imagina una playa».

«visualiza una luz».

«imagínate alcanzando tu objetivo».

Hay una intención previa relativamente clara.

En la imaginación activa junguiana ocurre algo diferente.

La consciencia puede proporcionar un punto de partida, pero intenta permitir después que el material interior adquiera su propio desarrollo.

La IAAP describe esa actitud como recibir algo que no ha sido completamente producido por el espectador y, simultáneamente, prestar una atención activa a lo que va ocurriendo. ([IAAP][1])

Podemos resumirlo así:

Visualización dirigida

YO DECIDO QUÉ DEBE APARECER.

Imaginación activa

YO PERMITO QUE APAREZCA ALGO Y DECIDO CÓMO RELACIONARME CON ELLO.


Tampoco es simplemente fantasear

Podemos pasar media hora imaginando:

una conversación ideal;

una venganza;

unas vacaciones;

el éxito futuro;

una relación perfecta.

Eso puede ser fantasía voluntaria.

Pero la imaginación activa busca precisamente no dejar que el ego convierta el proceso en una película hecha a su medida.

El texto de la IAAP sobre imaginación activa distingue expresamente el procedimiento de una fantasía creada desde el deseo consciente del ego: el objetivo es favorecer la aparición de material que la consciencia no había diseñado previamente. ([IAAP][1])


Ni siquiera «imaginar mucho» significa estar haciendo imaginación activa

Una persona puede tener una imaginación visual extraordinaria.

Puede crear mundos completos.

Eso no significa necesariamente que esté realizando imaginación activa en sentido junguiano.

Lo decisivo es la relación entre ego e imagen.

¿Estoy escribiendo toda la historia?

¿O estoy permitiendo que algo me sorprenda?

¿Puedo escuchar una respuesta que no coincide con lo que quería?

¿Puedo conservar una imagen que no entiendo?

¿Puedo responder sin destruir su autonomía?

Ahí empieza el trabajo.


La gran paradoja: activa y receptiva al mismo tiempo

El propio nombre expresa la dificultad.

Receptiva

Porque la consciencia no debe controlar completamente aquello que aparece.

Activa

Porque tampoco debe quedarse mirando pasivamente.

Debe:

atender;

responder;

diferenciar;

decidir;

mantenerse presente.

La tradición junguiana habla, por tanto, de un encuentro entre dos posiciones:

lo que emerge;

y quien lo observa.

La consciencia no debería comportarse como:

un dictador

ni como:

un espectador completamente sometido.

La IAAP describe esta relación como una confrontación o diálogo entre ego y contenidos inconscientes. ([IAAP][1])


La imaginación activa y la función trascendente

Aquí necesitamos recuperar un concepto que apareció en el capítulo anterior.

La función trascendente

Jung escribió el ensayo *The Transcendent Function* en 1916 y lo publicó posteriormente, en versión revisada, en 1958. La IAAP describe esta función como el proceso mediante el cual contenidos conscientes e inconscientes pueden entrar en relación y generar una nueva posición psicológica. ([IAAP][4])

Imaginemos una persona dividida entre:

«Tengo que quedarme».

y

«Tengo que irme».

La consciencia intenta resolverlo eligiendo A o B.

Pero una imagen puede aparecer y organizar la tensión de una manera que todavía no habíamos pensado.

La función trascendente no significa:

magia;

trascendencia sobrenatural;

o abandonar la realidad.

Se refiere a la posibilidad psicológica de que del encuentro entre posiciones opuestas emerja una nueva organización.


¿Qué tiene que ver la imaginación activa con eso?

Mucho.

La imaginación activa puede crear una situación en la que:

la posición consciente del ego

y

el material que emerge del inconsciente

se encuentran.

No necesitamos que uno destruya al otro.

La tensión puede mantenerse.

Y, en determinados casos, puede surgir:

una nueva imagen;

una respuesta;

una posición;

una comprensión simbólica.

La IAAP considera la imaginación y la formación simbólica estrechamente vinculadas a la operación de la función trascendente. ([IAAP][4])


Ejemplo educativo de Universo Tú

Una persona se dice:

«Si no controlo todo, todo saldrá mal».

Pero al mismo tiempo siente:

«Estoy agotado de tener que controlarlo todo».

Durante una imaginación activa aparece una imagen de:

un barco.

Al principio intenta coger el timón.

Después descubre que el timón está bloqueado.

Podría obligar a la escena:

«entonces rompo el bloqueo y controlo el barco».

Pero decide esperar.

Aparece otra persona en cubierta.

No sabemos todavía qué significa.

La imagen introduce algo que la consciencia no había considerado:

no estar solo al mando.

No concluimos:

«la otra figura representa X».

Simplemente aparece una tercera posibilidad que antes no formaba parte del conflicto consciente.

Este ejemplo es material educativo de Universo Tú, no un caso descrito por Jung.


Dialogar con una imagen no significa creer que existe fuera de ti

Esta aclaración es esencial.

En imaginación activa podemos tratar una figura interior como interlocutor psicológico.

Podemos preguntarle algo.

Podemos observar qué responde.

Pero eso no demuestra que exista:

una entidad externa;

un espíritu;

un ser sobrenatural;

una persona comunicándose telepáticamente.

En Universo Tú mantendremos una frontera clara:

LA IMAGEN SE TRABAJA COMO EXPERIENCIA PSÍQUICA INTERIOR.

El valor de aquello que ocurre depende de lo que nos permita comprender y elaborar psicológicamente, no de convertir la fantasía en un hecho externo.

La propia literatura sobre función trascendente insiste en mantener la relación entre realidad exterior e imaginación y advierte del riesgo que supone perder una posición suficientemente estable del ego. ([IAAP][4])


«Me respondió una figura»: ¿quién responde?

Ésta es una pregunta fascinante.

Dentro del lenguaje junguiano podemos hablar de:

complejos;

figuras interiores;

contenidos inconscientes;

imágenes arquetípicas.

Pero sería un error afirmar inmediatamente:

«me habló mi Sombra».

«me habló el Self».

«me habló mi anima».

Primero tenemos:

una experiencia imaginativa.

Después investigamos.

El capítulo sobre símbolos ya nos enseñó que:

ETIQUETAR NO EQUIVALE A COMPRENDER.


El papel de los complejos

Aquí podemos conectar con el capítulo 19.

Jung describía los complejos como configuraciones afectivamente cargadas con cierta autonomía relativa.

En imaginación activa puede aparecer:

una figura muy crítica;

un niño asustado;

una persona agresiva;

una escena de abandono.

Podría estar relacionada con un complejo.

Pero no debemos diagnosticarlo automáticamente.

La imaginación activa puede ofrecer material para investigar cómo se organiza una determinada experiencia afectiva, no una prueba automática de qué complejo existe.


El papel de la Sombra

También puede surgir material que la consciencia preferiría no reconocer.

Ira.

Envidia.

Vulnerabilidad.

Deseos contradictorios.

Miedo.

Pero eso tampoco permite utilizar la fórmula:

«todo lo desagradable que aparece es la Sombra».

La imaginación activa puede poner en relación al ego con contenidos excluidos o poco reconocidos, pero la interpretación necesita contexto.


Imaginación activa y sueños: se complementan, no se sustituyen

Un sueño puede proporcionar un excelente punto de partida.

Por ejemplo:

sueñas con una mujer que intenta entregarte un objeto.

Despiertas antes de saber qué es.

Días después la imagen continúa apareciendo espontáneamente.

Una imaginación activa podría continuar la relación con esa escena.

Pero no debemos hacer algo muy importante:

REESCRIBIR EL SUEÑO ORIGINAL.

El sueño debe permanecer registrado tal como ocurrió.

Lo que suceda después en imaginación activa pertenece a:

otro momento psicológico.


Una regla editorial importante de Universo Tú

Podemos separar siempre:

SUEÑO ORIGINAL

Lo que soñé realmente.

IMAGINACIÓN ACTIVA

Lo que apareció posteriormente despierto.

INTERPRETACIÓN

Lo que pienso después sobre ambos materiales.

Esta separación evita convertir:

la continuación imaginativa

en

«lo que realmente significaba el sueño».


¿Por qué dar forma a las imágenes?

Jung y otros analistas junguianos utilizaron:

dibujos;

pinturas;

series gráficas;

escritura.

El C. G. Jung-Institut Zürich conserva aproximadamente 4.500 obras de pacientes de Jung de 1917 a 1955 y alrededor de 6.500 dibujos y pinturas de la colección de Jolande Jacobi; el instituto explica que muchas series surgieron dentro del trabajo de imaginación activa. ([Jung Institut][3])

Esto nos muestra algo importante:

la imaginación activa no tiene por qué permanecer exclusivamente dentro de la cabeza.

Dar forma exterior puede permitir:

observar;

recordar;

comparar;

tomar distancia.


Pero el objetivo no es crear arte bonito

La calidad artística no importa.

El dibujo no necesita:

perspectiva;

técnica;

realismo.

Una imagen puede ser:

una línea;

una forma;

un color;

una escena sencilla.

Lo que importa es su función dentro del proceso.

No estamos evaluando talento artístico.


También puede utilizarse la escritura

El diálogo escrito es una de las maneras más fáciles de comprender conceptualmente la imaginación activa.

Puede aparecer una figura interior.

La persona escribe:

YO: ¿Por qué estás aquí?

Y deja aparecer una respuesta.

Después responde desde su posición consciente.

Pero nuevamente:

no debe fabricar lo que le gustaría leer.

Si la respuesta aparece demasiado perfecta:

«Estoy aquí para decirte que eres maravilloso y que todo irá bien»,

conviene preguntarse si quizá el ego está escribiendo el guion completo.


¿Cómo distinguir imaginación activa de una historia inventada?

No existe un detector infalible.

Pero hay algunas preguntas útiles.

¿Me sorprende algo?

¿Aparece material que no coincide con mi intención inicial?

¿Puedo permitir que la imagen sea incómoda?

¿Mantengo mi propia posición?

¿O simplemente hago que todos los personajes digan aquello que quiero escuchar?

¿Estoy observando?

¿O estoy manipulando?

Éstas son preguntas educativas propuestas por Universo Tú, no un test creado por Jung.


La imaginación activa requiere un ego presente

Éste es quizá el punto de seguridad más importante de todo el capítulo.

El objetivo no es:

«desaparecer dentro del inconsciente».

La consciencia necesita permanecer presente.

La IAAP, al explicar la función trascendente, señala que la confrontación con material inconsciente puede ser intensa y que una estabilidad suficiente del ego resulta necesaria para sostenerla; también advierte de riesgos de desorganización cuando esa capacidad falla. ([IAAP][4])

Por eso:

MÁS PROFUNDO NO SIGNIFICA MÁS SEGURO NI MÁS ÚTIL.


Imaginación activa no es perder el contacto con la realidad

Si una persona empieza a confundir:

imágenes internas

con

hechos externos,

el objetivo psicológico se está perdiendo.

Por ejemplo:

Figura interior:

«No confíes en él».

Conclusión inadecuada:

«Mi imaginación activa ha demostrado que esa persona me engaña».

No.

Lo que tenemos es:

una imagen o pensamiento interior que merece exploración.

No una prueba sobre otra persona.


¿Cuándo no conviene profundizar solo?

Este tipo de trabajo puede movilizar material emocional intenso.

La literatura junguiana especializada subraya precisamente la necesidad de suficiente estabilidad del ego para sostener la confrontación con contenidos inconscientes. ([IAAP][4])

Por eso, si una persona:

pierde con facilidad la distinción entre imaginación y realidad exterior;

se siente psicológicamente desbordada;

experimenta una desorganización intensa;

o el material activa trauma o sufrimiento difícil de regular,

no es prudente convertir la imaginación activa intensa en una práctica autónoma.

El acompañamiento de un profesional cualificado puede ser necesario.


Tampoco necesitamos utilizar imaginación activa con todo

No cada sueño.

No cada emoción.

No cada símbolo.

No cada conflicto.

Podemos simplemente:

observar;

reflexionar;

escribir.

La imaginación activa es una posibilidad dentro del marco junguiano.

No una obligación.


La imaginación activa y la responsabilidad

Aquí encontramos una dimensión del pensamiento de Jung que a menudo desaparece en las versiones populares.

No basta con tener:

una imagen impresionante;

una conversación interior;

una revelación.

Jung insistió en que la comprensión del material inconsciente implica una dimensión ética: aquello que descubrimos debe relacionarse posteriormente con nuestra manera consciente de vivir y actuar. El texto de la IAAP sobre imaginación activa recoge esta insistencia de Jung en que la comprensión de las imágenes no debería quedarse en conocimiento puramente intelectual. ([IAAP][1])

Esto cambia completamente la práctica.

No es:

«¿QUÉ MENSAJE RECIBÍ?»

También es:

«¿QUÉ RESPONSABILIDAD TENGO AHORA CON LO QUE HE COMPRENDIDO?»


Ejemplo

Imagina que durante una imaginación activa una persona descubre cuánto resentimiento siente hacia su pareja.

Una interpretación inmadura sería:

«Mi inconsciente me ha dicho que debo dejarla».

Otra posibilidad sería:

«He descubierto una cantidad de resentimiento que estaba negando».

Ahora aparece una responsabilidad consciente:

¿Necesito hablar?

¿Necesito entender qué lo produce?

¿Estoy actuando de manera pasivo-agresiva?

¿Qué parte pertenece a la relación real?

¿Qué parte pertenece a experiencias anteriores?

La imagen abre una investigación.

No firma una sentencia.


La imaginación activa no debe convertirse en obediencia al inconsciente

Éste es otro malentendido.

La psicología junguiana no plantea:

ego malo;

inconsciente sabio.

El ego también tiene una función.

Debe:

diferenciar;

evaluar;

decidir;

asumir responsabilidad.

El encuentro se produce precisamente porque existe una consciencia capaz de responder.

Si obedecemos ciegamente cada imagen:

ya no hay diálogo.

Hay sumisión.


Ni el ego debe dominar, ni la imagen debe gobernar

Podemos visualizarlo así:

EXTREMO 1

«Yo controlo toda la historia».

No dejamos hablar al material.

EXTREMO 2

«Todo lo que aparece es verdad y debo obedecerlo».

Perdemos nuestra capacidad crítica.

POSICIÓN DE TRABAJO

«Escucho lo que aparece y respondo conscientemente».

Ésta es la tensión que hace «activa» a la imaginación.


Imaginación activa y simbolización

En el capítulo 21 aprendimos que un símbolo puede contener algo que todavía no comprendemos completamente.

La imaginación activa puede permitir que ese símbolo:

cambie;

se desarrolle;

encuentre otras imágenes;

se convierta en una escena.

Por ejemplo:

aparece una piedra.

Después:

la piedra se abre.

Dentro:

hay agua.

No necesitamos traducir:

piedra = X;

agua = Y.

La secuencia completa puede ser más importante que sus componentes aislados.


Imaginación activa y amplificación

La IAAP describe la amplificación como una vía que puede favorecer la entrada en el mundo de una imagen y permitir que ésta gane profundidad y contexto. ([IAAP][5])

Pero no debemos confundir ambas operaciones.

Amplificación

Buscamos paralelos y contextos alrededor de una imagen.

Imaginación activa

Entramos en relación directa con el desarrollo de la imagen interior.

Pueden complementarse.

No son exactamente lo mismo.


Imaginación activa e individuación

La individuación es otro concepto que aparece necesariamente aquí.

Para Jung, el proceso de individuación implica ampliar la relación entre la consciencia y la totalidad de la vida psíquica.

La imaginación activa puede contribuir a ese proceso porque ofrece una forma consciente de relacionarse con contenidos que el ego no produce ni controla enteramente. La IAAP vincula esta confrontación, la función trascendente y la integración progresiva de contenidos con el proceso de individuación. ([IAAP][4])

Pero debemos evitar otra simplificación:

PRACTICAR IMAGINACIÓN ACTIVA NO GARANTIZA INDIVIDUACIÓN.

No es un atajo.


El peligro de convertir la imaginación activa en espiritualidad instantánea

Internet puede presentarla como:

«habla con tus arquetipos»;

«contacta con tu Self»;

«pregunta a tu inconsciente qué debes hacer»;

«recibe mensajes de tus guías interiores».

Esta mezcla puede resultar atractiva.

Pero no representa con precisión el rigor psicológico que queremos mantener.

Dentro de Universo Tú, una figura interior será tratada primero como:

UNA EXPERIENCIA PSÍQUICA QUE NECESITA CONTEXTO.

No como autoridad sobrenatural.


Un anciano no es automáticamente el Viejo Sabio

Una mujer no es automáticamente el anima.

Un niño no es automáticamente el Niño Divino.

Un círculo no es automáticamente el Self.

Una figura oscura no es automáticamente la Sombra.

Y una voz interior no es automáticamente:

«la voz del inconsciente».

El material puede relacionarse con conceptos junguianos.

Pero primero necesita ser:

observado;

descrito;

contextualizado.


¿Qué ocurre si la imagen cambia sola?

Eso puede ser precisamente una de las características más interesantes de la experiencia.

Si empezamos con:

un bosque,

y aparece:

una casa,

no necesitamos decidir:

«he hecho algo mal porque debía quedarme con el bosque».

Podemos observar.

Pero hay una diferencia entre:

permitir que algo surja

y

saltar voluntariamente de escena en escena porque estamos aburridos.

La atención es parte fundamental del proceso.


¿Y si no aparece nada?

Nada obliga a que aparezca una imagen.

No significa:

que estés bloqueado;

que no tengas inconsciente;

que lo estés haciendo mal.

Quizá tu forma de procesar la experiencia no es predominantemente visual.

Quizá aparece:

una palabra;

una sensación;

una emoción;

una frase.

O quizá no aparece nada especialmente significativo.

No necesitamos forzarlo.


La imaginación activa no tiene que ser visual

Aunque el nombre puede hacernos pensar en imágenes visuales, la tradición junguiana ha trabajado mediante diferentes formas expresivas.

Puede surgir:

lenguaje;

movimiento;

dibujo;

pintura;

escritura;

sensación corporal.

El Jung-Institut de Zúrich documenta especialmente el trabajo pictórico, mientras que la tradición contemporánea continúa utilizando diferentes formas creativas relacionadas con la imaginación activa. ([Jung Institut][6])


Un esquema para comprender el proceso

No es una técnica oficial de Jung formulada en siete pasos.

Es una síntesis educativa de Universo Tú para comprender la lógica de la imaginación activa.

1. HAY UN PUNTO DE PARTIDA

Una imagen.

Una emoción.

Una figura.

Un fragmento de sueño.

2. SE CREA ESPACIO

No intentamos resolverlo inmediatamente.

3. PERMITIMOS DESARROLLO

Observamos qué ocurre.

4. EL EGO RESPONDE

Pregunta.

Habla.

Actúa.

Se posiciona.

5. LA IMAGEN RESPONDE O CAMBIA

Sin obligarla a seguir nuestro guion.

6. DAMOS FORMA AL MATERIAL

Escribimos.

Dibujamos.

Registramos.

7. VOLVEMOS A LA VIDA CONSCIENTE

Preguntamos qué hemos comprendido y qué responsabilidad implica.


Lo más importante es el regreso

La imaginación activa no termina cuando cerramos los ojos.

Termina realmente cuando volvemos a:

nuestra relación;

nuestro trabajo;

nuestros límites;

nuestras decisiones;

nuestra conducta.

Si el proceso solo sirve para crear experiencias interiores espectaculares, puede convertirse en una forma de evasión.

La dimensión ética que Jung atribuye al encuentro con las imágenes obliga a volver a la realidad consciente. ([IAAP][1])


Ejemplo completo de Universo Tú

Imaginemos una persona que ha soñado repetidamente con:

un perro detrás de una verja.

En sus asociaciones personales, los perros están relacionados con:

protección;

compañía;

pero también con miedo tras una mordedura sufrida de niño.

Durante una imaginación activa vuelve espontáneamente la imagen.


Primera escena

El perro está detrás de la verja.

La persona se mantiene lejos.

Emoción:

miedo.


Desarrollo

No intenta imaginar:

«el perro se vuelve amable».

Observa.

El perro se sienta.


Participación consciente

Pregunta:

«¿Por qué estás ahí?»

Aparece una respuesta interior:

«Porque no me dejas salir».


Importante

No concluimos:

«el perro es mi Sombra».

Ni:

«mi inconsciente quiere que libere mis instintos».

Tenemos una escena psicológica.

Ahora podemos explorarla.


Respuesta del ego

La persona responde:

«Me das miedo».

La figura permanece.

No ocurre nada más.

La imaginación termina.


¿Ha fracasado?

No.

Quizá lo más importante era precisamente:

reconocer el miedo.

Después podemos preguntar conscientemente:

¿Dónde siento actualmente que intento contener algo porque temo qué ocurriría si lo permitiera?

¿Existe una situación real?

¿Un enfado?

¿Una necesidad?

¿Un límite?

Todo esto sigue siendo hipótesis.

Éste es material educativo de Universo Tú, no un caso clínico de Jung.


Diferencia entre imagen y hecho

Esta práctica exige repetir muchas veces una frontera:

IMAGEN

«El perro dice que quiere salir».

HECHO

No sabemos todavía qué significa.

No demuestra nada sobre el mundo exterior.

HIPÓTESIS

«Puede estar relacionado con algo que estoy conteniendo».

Así preservamos:

profundidad

sin perder:

rigor.


Imaginación activa frente a interpretación intelectual

Podemos leer cien páginas sobre:

el perro;

la Sombra;

los animales;

los instintos.

Y seguir sin relacionarnos con nuestra propia imagen.

La imaginación activa cambia la pregunta.

De:

«¿Qué significa el perro?»

a:

«¿Qué ocurre cuando estoy frente a este perro?»

El significado emerge de la relación.


Imaginación activa frente a evitación emocional

Existe también otro riesgo.

Una persona puede utilizar imágenes complejas para evitar hablar de algo muy sencillo.

Por ejemplo:

describe durante horas:

un dragón;

el héroe;

el laberinto;

el fuego alquímico.

Pero el problema real es:

«Estoy enfadado con mi hermano».

Una interpretación profunda no siempre necesita más símbolos.

A veces necesita más honestidad.


¿Cómo sabemos cuándo detenernos?

No hay una duración universal establecida.

El criterio no debería ser:

«cuanto más tiempo, más profundo».

Conviene detenerse si:

la imagen ha llegado a un punto natural de pausa;

la atención disminuye;

empiezas a controlar conscientemente toda la escena;

la emoción aumenta demasiado;

o comienza a resultar difícil mantener la diferencia entre imaginación y realidad.


Registrar después es importante

Escribir posteriormente:

qué apareció;

qué dijiste;

qué respondió;

qué emoción sentiste

ayuda a separar:

experiencia;

memoria;

interpretación.

También permite descubrir posteriormente que aquello que inicialmente parecía importantísimo quizá no lo era.

O al contrario.


No interpretes necesariamente de inmediato

Podemos conservar la secuencia.

Fecha.

Imagen inicial.

Desarrollo.

Diálogo.

Emoción.

Final.

Y dejarla reposar.

Como ocurre con los sueños, una interpretación apresurada puede cerrar demasiado pronto aquello que todavía se está formando.


¿Puede repetirse una imaginación activa?

Sí, pero no debería convertirse en:

«voy a repetirla hasta conseguir el final que quiero».

Si volvemos a una imagen, debemos permitir que aparezca la situación actual.

Quizá cambie.

Quizá no.

La repetición no debe utilizarse para fabricar un resultado.


Imaginación activa y creatividad

Es importante distinguir también:

imaginación activa

de

creatividad artística en general.

Un novelista puede escribir una historia completamente ficticia.

Un pintor puede construir conscientemente una composición.

Eso no convierte automáticamente el trabajo en imaginación activa.

Lo que define el proceso junguiano es la relación particular con el material psíquico emergente.


Sin embargo, creatividad e imaginación activa pueden encontrarse

El archivo del C. G. Jung-Institut muestra cómo dibujo y pintura se utilizaron históricamente para dar forma a imágenes interiores dentro de procesos terapéuticos. ([Jung Institut][3])

Por eso:

arte;

escritura;

movimiento

pueden ser vehículos.

Pero no son equivalentes automáticos.


La imaginación activa no es mindfulness

Pueden compartir algo:

atención.

Pero tienen objetivos y dinámicas diferentes.

En la imaginación activa:

la persona puede entrar en diálogo con contenidos;

responder;

interactuar;

seguir una secuencia simbólica.

No se limita necesariamente a observar pensamientos y sensaciones sin involucrarse.

Por eso no deberíamos presentar ambas prácticas como sinónimos.


Tampoco es hipnosis

La imaginación activa junguiana no depende necesariamente de:

inducción hipnótica;

sugestión;

estado de trance producido por otra persona.

La consciencia participa de manera deliberada.

La persona mantiene capacidad para:

responder;

diferenciar;

detener.


Tampoco es una prueba proyectiva

No podemos decir:

«Si en imaginación activa aparece una casa roja, significa X».

No es un test con respuestas preestablecidas.

La misma imagen necesita:

asociaciones;

contexto;

historia;

desarrollo.

Todo lo aprendido en el capítulo 21 sigue siendo válido.


Diez errores frecuentes sobre la imaginación activa

1. «Consiste en imaginar lo que quiero»

No.

El objetivo es permitir cierta autonomía al material.


2. «Es como soñar despierto»

No exactamente.

Existe una participación consciente deliberada. ([IAAP][1])


3. «Todo lo que aparece procede de un arquetipo»

No.

Puede existir material:

personal;

biográfico;

complejo;

cultural;

arquetípico.

Necesita investigación.


4. «Las figuras interiores dicen la verdad»

No necesariamente.

Son material psicológico.

No oráculos.


5. «Debo obedecer aquello que aparece»

No.

El ego conserva responsabilidad.


6. «La imagen es una prueba sobre el mundo exterior»

No.

Una escena interior no demuestra hechos externos.


7. «Cuanto más intensa sea, más profunda»

No.

Intensidad no equivale automáticamente a significado o utilidad.


8. «La imaginación activa siempre es segura para hacer solo»

No debería afirmarse.

La propia literatura junguiana insiste en la necesidad de suficiente estabilidad del ego para confrontar material inconsciente intenso. ([IAAP][4])


9. «Tengo que entenderlo todo inmediatamente»

No.

A veces una imagen debe permanecer abierta.


10. «El objetivo es obtener mensajes»

No.

El objetivo central es desarrollar una relación más consciente con el material psíquico.


Preguntas que pueden ayudarnos a comprender una experiencia de imaginación activa

¿Qué apareció sin que yo lo decidiera?

¿Qué parte añadí conscientemente?

¿Qué emoción sentí?

¿Qué quería que ocurriera?

¿Qué ocurrió realmente en mi imaginación?

¿Intenté cambiarlo?

¿Hubo algo que me sorprendió?

¿Qué respondí yo?

¿Me sometí a la imagen?

¿Intenté dominarla?

¿Qué asociación personal tengo con ella?

¿Qué relación existe con mi situación consciente?

¿Qué interpretación estoy haciendo después?

¿Qué parte sigue siendo desconocida?

¿Hay alguna consecuencia ética o práctica que merece reflexión?


Lo que la imaginación activa puede aportar

Dentro de la perspectiva junguiana puede ayudarnos a:

desarrollar relación con imágenes interiores;

observar conflictos que la consciencia formula de manera demasiado rígida;

dar forma a emociones difíciles de expresar;

continuar el trabajo con determinados símbolos;

examinar la relación entre ego e inconsciente;

favorecer procesos vinculados a la función trascendente;

trabajar creativamente con material psicológico.

Estas funciones se encuentran en la tradición clínica y teórica de la psicología analítica, donde la imaginación activa continúa enseñándose y estudiándose en instituciones como la IAAP y el C. G. Jung-Institut Zürich. ([Jung Institut][7])


Pero ¿funciona científicamente?

Aquí necesitamos separar niveles.

La imaginación activa es:

UN MÉTODO HISTÓRICO Y CLÍNICO DE LA TRADICIÓN JUNGUIANA.

Eso no significa que todas las afirmaciones teóricas que Jung construyó alrededor de:

arquetipos;

inconsciente colectivo;

Self;

individuación

hayan sido demostradas por la investigación experimental contemporánea.

Universo Tú debe presentar ambas cosas correctamente.

Podemos explicar:

lo que Jung sostuvo;

cómo se utiliza en psicología analítica;

qué función le atribuye esa tradición.

Sin convertirlo en:

un hecho neurocientífico universalmente establecido.


Una distinción esencial para Universo Tú

Durante todo este bloque utilizaremos tres niveles:

1. LO QUE JUNG FORMULÓ

Sus conceptos y textos.

2. LO QUE LA TRADICIÓN JUNGUIANA POSTERIOR DESARROLLÓ

Analistas, instituciones y desarrollos posteriores.

3. LO QUE UNIVERSO TÚ CREA COMO MATERIAL EDUCATIVO

Mapas;

preguntas;

fichas;

ejercicios;

secuencias didácticas.

No mezclaremos esos tres niveles.


¿Cómo encaja este capítulo con lo aprendido hasta ahora?

Capítulo 17 · La Sombra

Aprendimos a no identificar automáticamente lo desagradable con la Sombra.

Capítulo 18 · La proyección

Aprendimos que nuestras percepciones pueden contener elementos subjetivos sin que el mundo exterior deje de existir.

Capítulo 19 · Los complejos

Aprendimos que determinadas configuraciones afectivas pueden adquirir relativa autonomía.

Capítulo 20 · Los sueños

Aprendimos a registrar, asociar y comparar antes de interpretar.

Capítulo 21 · Los símbolos

Aprendimos que una imagen no tiene una definición universal.

Capítulo 22 · Imaginación activa

Ahora aprendemos algo nuevo:

PODEMOS ENTRAR CONSCIENTEMENTE EN RELACIÓN CON DETERMINADAS IMÁGENES SIN REDUCIRLAS NI OBEDECERLAS.


La idea más profunda de la imaginación activa

Podríamos pensar que conocernos significa:

pensar más sobre nosotros mismos.

Jung propone algo diferente.

A veces la consciencia necesita encontrarse con aquello que no coincide con su historia oficial.

No simplemente:

hablar sobre ello.

Sino:

permitir que adopte forma.

Y responder.

La imaginación activa intenta crear ese encuentro.


Pero la consciencia debe regresar transformada, no anulada

Ésta es probablemente la mejor manera de cerrar el concepto.

La imaginación activa no busca destruir el ego.

Tampoco convertirlo en amo absoluto.

Busca una relación.

De esa relación puede surgir:

más complejidad;

más consciencia;

una nueva pregunta;

una responsabilidad distinta.

Y, en determinados casos, una nueva posición psicológica.

Eso es precisamente lo que conecta la imaginación activa con la función trascendente. ([IAAP][4])


Preguntas clave sobre la imaginación activa según Jung

¿Qué es la imaginación activa según Carl Jung?

Es una forma de entrar conscientemente en relación con imágenes, emociones o fantasías que emergen de la vida psíquica, permitiendo que desarrollen cierta autonomía mientras el ego permanece presente y participa. ([IAAP][1])


¿La imaginación activa es lo mismo que visualizar?

No.

En una visualización dirigida la consciencia suele determinar previamente el contenido. En imaginación activa se intenta permitir que el material interior desarrolle elementos no controlados completamente por el ego. ([IAAP][1])


¿Es lo mismo que soñar despierto?

No exactamente.

La imaginación activa implica una atención deliberada y una participación consciente en aquello que va apareciendo. ([IAAP][1])


¿Qué relación tiene con los sueños?

Los sueños aparecen espontáneamente durante el sueño; la imaginación activa trabaja despiertos con material imaginativo, que en ocasiones puede comenzar a partir de una imagen de un sueño. ([IAAP][1])


¿Qué relación tiene con la función trascendente?

La función trascendente describe el encuentro y posible integración entre posiciones conscientes e inconscientes. La imaginación activa puede proporcionar un espacio para esa confrontación y para la formación de nuevas posiciones simbólicas. ([IAAP][4])


¿Se puede dialogar con personajes interiores?

Sí, dentro del marco psicológico de la imaginación activa puede trabajarse con figuras como interlocutores interiores.

Eso no significa que sean entidades externas ni que sus respuestas deban tomarse literalmente.


¿Las figuras son siempre arquetipos?

No.

Una figura puede estar relacionada con:

experiencias personales;

complejos;

recuerdos;

fantasías;

material cultural;

o, dentro del modelo junguiano, una dimensión arquetípica.

No debería etiquetarse de antemano.


¿Puede hacerse mediante dibujo?

Sí.

El C. G. Jung-Institut Zürich conserva miles de dibujos y pinturas procedentes del trabajo histórico de Jung y Jacobi, incluyendo series de imágenes creadas dentro de procesos de imaginación activa. ([Jung Institut][3])


¿Hay que obedecer lo que aparece?

No.

La consciencia mantiene responsabilidad y capacidad crítica.

Jung otorgó además una importancia especial a la dimensión ética posterior al encuentro con las imágenes. ([IAAP][1])


¿Puede resultar intensa?

Sí.

La tradición junguiana reconoce que la confrontación con contenidos inconscientes puede ser psicológicamente exigente y que requiere suficiente estabilidad de la consciencia. ([IAAP][4])


¿La imaginación activa está científicamente demostrada como método universal?

No debería presentarse así.

Es un método central dentro de la tradición de la psicología analítica y continúa utilizándose y estudiándose dentro de instituciones junguianas, pero sus conceptos deben distinguirse de afirmaciones empíricas universales sobre cómo funciona la mente. ([Jung Institut][7])


Preguntas de reflexión para el usuario

¿Alguna imagen de un sueño continúa apareciendo en tu mente durante el día?

¿Intentas interpretarla inmediatamente?

¿O puedes permanecer un poco más con ella?

¿Qué ocurre cuando no decides de antemano qué debería significar?

¿Qué imágenes interiores te resultan fáciles de controlar?

¿Cuáles te sorprenden?

¿Hay alguna figura que te provoque una respuesta emocional intensa?

¿Quieres escucharla o simplemente hacerla desaparecer?

¿Puedes diferenciar:

lo que apareció

de

lo que tú añadiste?

¿Puedes tratar una imagen como psicológicamente importante sin convertirla en una realidad externa?

¿Puedes escuchar algo incómodo sin obedecerlo?

¿Y puedes mantener tu posición consciente sin destruir la imagen?

Ahí se encuentra una parte fundamental del reto.


«¿QUÉ HAGO CONSCIENTEMENTE CON LO QUE HE COMPRENDIDO?»

Ahí la imaginación deja de ser solamente fantasía.

Y empieza el verdadero trabajo psicológico de la imaginación activa.

© Universo Tú · Material educativo creado por Universo Tú.

[1]: https://iaap.org/wp-content/uploads/2021/08/Active-Imagination.pdf "Active Imagination" [2]: https://iaap.org/jung-analytical-psychology/analytical-psychology/?utm_source=chatgpt.com "International Association of Analytical Psychology – IAAP" [3]: https://junginstitut.ch/en/About-Us/Picture-Archive "Picture Archive | C.G. Jung-Institut" [4]: https://iaap.org/jung-analytical-psychology/short-articles-on-analytical-psychology/the-transcendent-function/?utm_source=chatgpt.com "The Transcendent Function" [5]: https://iaap.org/jung-analytical-psychology/short-articles-on-analytical-psychology/amplification-2/?utm_source=chatgpt.com "Amplification" [6]: https://junginstitut.ch/en/About-Us/Picture-Archive?utm_source=chatgpt.com "Picture Archive | C.G. Jung-Institut" [7]: https://junginstitut.ch/en/About-Us/Research?utm_source=chatgpt.com "Research | C.G. Jung-Institut" [8]: https://iaap.org/resources/academic-resources/collected-works-abstracts/volume-14-mysterium-coniunctionis/?utm_source=chatgpt.com "Volume 14: Mysterium Coniunctionis"