Temporada 5 · Bloque 43

Capítulo 04

Scroll infinito: cuando la atención queda atrapada

Referencias

  1. UNICEF
  2. HHS.gov (Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.)
  3. HBSC (Health Behaviour in School-aged Children) / OMS
  4. Asociación Americana de Psicología (APA)

Idea principal

El diseño del scroll infinito en las plataformas digitales, al ofrecer contenido continuo sin pausas, puede atrapar la atención y dificultar la autorregulación, teniendo un impacto significativo en la atención, el sueño y el bienestar emocional de los adolescentes.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el scroll infinito y cómo afecta nuestra atención?
El scroll infinito es un diseño digital que carga contenido continuamente mientras el usuario desliza, eliminando la necesidad de pulsar 'siguiente página' o decidir conscientemente continuar. Esto reduce las pausas naturales, haciendo más difícil que la atención tenga una oportunidad para decidir si seguir o parar. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Por qué el scroll infinito es más difícil de gestionar para los adolescentes?
Durante la adolescencia, la atención, la autorregulación, la identidad y el descanso aún maduran. Las plataformas están diseñadas para dificultar la interrupción, lo que hace más arduo para los jóvenes, que todavía están desarrollando estas habilidades cruciales, desconectarse de la pantalla. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Cómo impacta el scroll infinito en el sueño de los jóvenes?
El scroll infinito antes de dormir puede ser problemático porque retrasa el cierre del día al ofrecer estímulos continuos, dificultando el inicio del sueño. Esto puede afectar negativamente el estado de ánimo, la concentración y la regulación emocional de los adolescentes. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿De qué manera el scroll infinito se relaciona con la regulación emocional?
El scroll infinito puede convertirse en un método para evadir emociones como el aburrimiento, la soledad o la ansiedad, ofreciendo una 'anestesia ligera'. Si bien puede aliviar temporalmente, puede impedir que los jóvenes desarrollen otras estrategias para manejar su bienestar emocional. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Qué recomiendan organizaciones de salud sobre el uso de redes sociales en jóvenes?
Organizaciones como UNICEF, el Cirujano General de Estados Unidos y la Asociación Americana de Psicología (APA) advierten sobre que el uso de redes sociales no debe interferir con el sueño, la actividad física, y debe proteger a los jóvenes de contenidos dañinos. Se subraya la importancia de la prudencia, la educación y el establecimiento de límites. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.

Universo Tú

Introducción

Hay un gesto pequeño que parece inofensivo: deslizar el dedo hacia arriba.

Un vídeo termina y aparece otro. Una publicación pasa y llega otra. Una historia se acaba y empieza la siguiente. Una noticia lleva a otra noticia. Un comentario abre otro comentario. Una búsqueda se convierte en media hora.

El scroll infinito tiene algo curioso: no hace ruido, no parece agresivo, no exige nada. Solo ofrece continuidad.

Y precisamente ahí está su fuerza.

Antes, muchas actividades tenían un final natural. Un capítulo terminaba. Una revista se acababa. Una serie tenía créditos. Un programa llegaba a su cierre. Una llamada finalizaba. Incluso una página web tenía un fondo al que llegar.

Ahora, en muchas plataformas, el final desaparece.

No hay “última página”. No hay “ya está”. No hay pausa clara. No hay una señal externa que diga: “puedes parar”.

Entonces la atención tiene que hacer sola todo el trabajo.

Y cuando hablamos de adolescentes, esto importa mucho. Porque la adolescencia es una etapa de desarrollo en la que la atención, la autorregulación, la identidad, el descanso y la pertenencia social todavía están madurando. No se trata de decir que los jóvenes “no tienen voluntad”. Se trata de reconocer que viven dentro de entornos digitales diseñados para que detenerse sea cada vez más difícil.

UNICEF explica que muchas redes y plataformas usan funciones como el scroll infinito, la reproducción automática, las notificaciones y los contadores de likes, vistas o rachas para mantener la atención de niños, adolescentes y adultos durante más tiempo. ([UNICEF][1])

Este capítulo no va de demonizar las redes. Va de entender cómo una interfaz aparentemente sencilla puede capturar tiempo, atención, sueño y vida interior.

Porque a veces el problema no es solo lo que el joven ve en la pantalla.

A veces el problema es que la pantalla no termina nunca.


1. Qué es el scroll infinito

El scroll infinito es un diseño digital que permite que el contenido se cargue de forma continua mientras la persona sigue deslizando.

No hay que pulsar “siguiente página”. No hay que decidir conscientemente continuar. No hay una interrupción clara. No hay un final visible.

La plataforma simplemente sigue ofreciendo contenido.

Y esto cambia mucho la experiencia.

Cuando existe una pausa natural, el cerebro tiene una oportunidad para decidir: “sigo o paro”. Pero cuando la siguiente publicación aparece automáticamente, la decisión se reduce. Ya no hay que elegir tanto. Solo hay que seguir el movimiento.

Deslizar. Mirar. Deslizar. Mirar. Deslizar. Mirar.

Este gesto repetido puede volverse automático, especialmente cuando el contenido es breve, variado, emocional y personalizado.

Un vídeo gracioso. Uno triste. Uno polémico. Uno útil. Uno absurdo. Uno que enfada. Uno que emociona. Uno que promete algo interesante.

Esa mezcla mantiene la atención encendida.

No todo lo que aparece es valioso, pero cada nuevo contenido trae una posibilidad: quizá el siguiente sí lo sea.

Y ese “quizá” empuja a seguir.


2. El final desaparece, y con él desaparece una ayuda importante

Los seres humanos necesitamos señales para cerrar una actividad.

Una comida termina cuando el plato se queda vacío. Una clase termina cuando suena el timbre. Una película termina con créditos. Un libro tiene capítulos. Una conversación tiene despedida. Un paseo tiene vuelta.

Esas señales no son detalles pequeños. Ayudan a la mente a cambiar de estado.

El scroll infinito elimina muchas de esas señales.

Y cuando no hay final, parar depende casi por completo de la autorregulación interna.

Esto puede parecer sencillo para un adulto descansado, motivado y consciente. Pero para un adolescente cansado, aburrido, solo, ansioso o buscando recompensa rápida, puede ser mucho más difícil.

Por eso no basta con decir: “que pare y ya está”.

Claro que el joven necesita aprender a parar. Pero también hay que entender que algunas plataformas están diseñadas para que esa parada cueste.

El aviso del Cirujano General de Estados Unidos sobre redes sociales y salud mental juvenil señala que no se puede concluir que las redes sociales sean suficientemente seguras para niños y adolescentes, y recoge preocupaciones relacionadas con sueño, comparación social, exposición a contenidos dañinos y bienestar emocional. ([HHS.gov][2])

No significa que todo uso sea dañino. Significa que conviene actuar con prudencia y educación, no con ingenuidad.


3. Atención capturada: cuando mirar deja de ser elegir

Hay una diferencia importante entre usar una pantalla y quedarse atrapado en una pantalla.

Usar una pantalla implica intención.

Voy a buscar una información. Voy a escribir a una persona. Voy a ver un vídeo concreto. Voy a escuchar una canción. Voy a aprender algo. Voy a descansar diez minutos.

Quedarse atrapado es distinto.

Entro sin saber muy bien por qué. Me quedo más de lo que quería. Pierdo la noción del tiempo. Sigo aunque ya no me apetece. Me cuesta parar. Salgo con sensación de saturación, vacío o culpa.

El scroll infinito favorece esta segunda experiencia porque reduce la necesidad de decidir. La plataforma decide qué viene después. El usuario solo continúa.

Esto no convierte automáticamente el uso en una adicción. Hay que ser cuidadosos con las palabras. Pero sí puede alimentar un uso automático, especialmente cuando la persona está cansada, aburrida o emocionalmente vulnerable.

La OMS, a través del informe HBSC, define el uso problemático de redes sociales como un patrón con síntomas similares a conductas adictivas, incluyendo dificultad para controlar el uso, prioridad creciente frente a otras actividades y consecuencias negativas. ([HBSC][3])

Aquí la clave es la interferencia.

No es solo cuánto tiempo se usa. Es si ese uso empieza a desplazar sueño, estudio, conversación, movimiento, descanso real o bienestar emocional.


4. Por qué el contenido breve retiene tanto

El contenido breve tiene una ventaja enorme: promete recompensa rápida con poco esfuerzo.

No exige concentración larga. No pide paciencia. No necesita continuidad. No requiere entrar profundamente en nada.

Un vídeo de pocos segundos puede hacer reír, sorprender, indignar, emocionar, enseñar algo o activar curiosidad. Y cuando termina, otro empieza.

Esto puede parecer descanso. Y a veces lo es. Pero también puede convertirse en una cadena de microestímulos que deja la mente más activada que reparada.

El problema no es ver vídeos cortos. El problema es perder la capacidad de decidir cuándo basta.

Porque el cerebro recibe novedad constante.

Cada pieza de contenido puede ser una pequeña promesa:

mira esto; ahora esto; espera, esto también; esto te interesa; esto te enfada; esto te hará reír; esto te falta por ver.

Y cuando la atención salta continuamente de un estímulo a otro, puede costar volver después a actividades lentas: estudiar, leer, escuchar una explicación larga, tener una conversación profunda, esperar, aburrirse o dormir.

No hace falta exagerar. No podemos decir que el scroll infinito “destruye” la atención por sí solo. Sería simplista. Pero sí podemos decir que compite con fuerza por ella.

Y competir con la atención de un adolescente no es poca cosa.


5. La atención adolescente no es un fallo: está en construcción

A veces los adultos miramos a los jóvenes como si su dificultad para soltar el móvil fuera solo una falta de disciplina.

Pero la adolescencia es una etapa en la que se siguen desarrollando habilidades como planificación, control de impulsos, regulación emocional y toma de decisiones. Además, la pertenencia al grupo y la recompensa social pueden tener mucho peso.

Por eso, una notificación no siempre es “solo una notificación”.

Puede significar: me han visto; me han contestado; me han incluido; me he perdido algo; alguien se ha acordado de mí; alguien me ignora.

La Asociación Americana de Psicología subraya que los efectos de las redes sociales en adolescentes dependen de factores como edad, madurez, características personales, contexto, contenido, vulnerabilidades previas y forma de uso. También recomienda que el uso de redes no interfiera con sueño ni actividad física. ([APA][4])

Esta mirada es importante porque evita dos errores.

El primer error es decir: “las redes son malas siempre”.

El segundo error es decir: “no pasa nada, que se autorregulen solos”.

Ni una cosa ni la otra.

La respuesta más honesta es acompañar, poner límites, enseñar conciencia digital y proteger los espacios básicos de salud.


6. El scroll infinito y el sueño

Una de las zonas más delicadas es la noche.

El scroll infinito antes de dormir puede ser especialmente problemático porque elimina el final justo cuando el cuerpo necesita cerrar el día.

El joven se dice: “solo un rato”.

Pero no hay final natural.

El vídeo siguiente empieza. La publicación siguiente aparece. El chat sigue. La historia continúa. El algoritmo ofrece más.

Y cada nuevo estímulo retrasa un poco más el sueño.

No hace falta decir que todas las pantallas dañan igual ni que cualquier uso nocturno sea catastrófico. Pero sí sabemos que el sueño es una necesidad básica del desarrollo adolescente, y que las recomendaciones de salud insisten en que el uso de redes no debe interferir con él. La APA lo recoge claramente en sus recomendaciones sobre uso de redes sociales en adolescentes. ([APA][4])

Dormir mal no solo produce cansancio.

Puede afectar al estado de ánimo, la concentración, la memoria, la regulación emocional y la capacidad de afrontar el día.

Por eso, en muchas familias, una de las primeras medidas no debería ser discutir sobre todas las redes a la vez, sino proteger una frontera sencilla:

el móvil no manda en la hora de dormir.


7. Cuando el scroll se usa para no sentir

El scroll infinito no atrapa solo por diseño. También atrapa porque muchas veces aparece en momentos emocionales concretos.

Cuando hay aburrimiento. Cuando hay soledad. Cuando hay ansiedad. Cuando hay tristeza. Cuando hay inseguridad. Cuando hay una tarea que cuesta. Cuando hay una conversación pendiente. Cuando hay silencio.

La pantalla ofrece una salida inmediata.

No resuelve necesariamente lo que pasa, pero lo tapa durante un rato.

Y tapar puede aliviar.

El problema aparece cuando ese alivio se convierte en el camino principal.

El joven se siente incómodo → entra en redes. Se aburre → desliza. Se siente solo → busca estímulo. Le cuesta estudiar → se distrae. No quiere dormir todavía → sigue mirando. No quiere pensar → continúa.

Así, el scroll infinito puede convertirse en una especie de anestesia ligera.

No siempre grave. No siempre patológica. Pero sí importante de observar.

Porque una vida emocional sana no consiste en no distraerse nunca. Consiste en tener más de una forma de regularse.

Si todo malestar termina en pantalla, el joven pierde entrenamiento en otras vías: hablar, escribir, moverse, descansar, pedir ayuda, aburrirse, crear, respirar, llorar, ordenar ideas o simplemente estar.


8. La comparación también puede ser infinita

El scroll infinito no solo ofrece entretenimiento. También puede ofrecer comparación sin pausa.

Cuerpos. Caras. Ropa. Viajes. Planes. Parejas. Notas. Amistades. Popularidad. Rutinas perfectas. Habitaciones perfectas. Vidas perfectas.

Un adolescente puede pasar de una imagen a otra comparándose sin darse cuenta.

Y la comparación no se agota, porque el feed tampoco se agota.

La APA recomienda proteger a los adolescentes de contenidos que puedan promover daño, discriminación, odio, autolesiones, trastornos alimentarios o comparaciones perjudiciales. ([APA][4])

Aquí hay que ser claros: no toda red social genera comparación dañina, y muchos jóvenes encuentran apoyo, inspiración y comunidad online. Pero cuando el contenido consumido deja al joven sintiéndose menos válido, menos atractivo, menos querido o menos suficiente, hay que intervenir.

No solo preguntando cuánto tiempo pasa en redes.

También preguntando:

¿Qué tipo de contenido ves? ¿Cómo te sientes después? ¿A quién sigues? ¿Qué cuentas te dejan peor? ¿Qué crees de ti cuando terminas de mirar?

A veces una limpieza del feed puede ser una medida de salud emocional.


9. No todo scroll es igual

Para no caer en alarmismo, conviene decir algo importante: no todo uso de pantalla es igual.

No es lo mismo deslizar durante una hora viendo contenido que genera comparación y ansiedad que usar una plataforma para aprender algo, crear, mantener una amistad, buscar apoyo o descubrir un interés.

El National Academies Press, recogido en NCBI Bookshelf, señala que las redes sociales pueden ofrecer beneficios para algunos jóvenes, como conexión, apoyo social y sentido de comunidad, aunque esos beneficios conviven con riesgos y dependen mucho del contexto. ([arXiv][5])

Por eso, el objetivo no es enseñar a los jóvenes que todo lo digital es malo.

El objetivo es enseñarles a diferenciar.

Hay scroll que inspira. Hay scroll que informa. Hay scroll que acompaña. Hay scroll que entretiene un rato.

Y hay scroll que absorbe, compara, enfada, activa, vacía o roba sueño.

La pregunta clave es:

¿cómo te deja?

Porque una herramienta que se usa con conciencia puede servir.

Una herramienta que te arrastra puede empezar a mandar.


10. Qué pueden hacer las familias

Las familias no necesitan convertirse en policías digitales, pero sí en acompañantes activos.

El primer paso es entender que el problema no se resuelve solo con decir “apaga el móvil”. Puede hacer falta apagarlo, sí. Pero también hace falta educar la atención.

Algunas medidas útiles:

Crear finales visibles

El scroll infinito no tiene final, así que conviene construir uno desde fuera.

Por ejemplo:

  • “diez minutos y paramos”;
  • “dos vídeos y cierras”;
  • “hasta esta hora”;
  • “cuando suene la alarma, se deja”;
  • “antes de dormir, no hay feed infinito”.

Sacar el móvil de la cama

La cama debería asociarse con descanso, no con una plataforma que nunca termina.

Dejar el móvil cargando fuera del dormitorio puede reducir la tentación nocturna y proteger mejor el sueño.

Quitar notificaciones no esenciales

Menos señales significa menos llamadas de atención.

No todo necesita sonar. No todo necesita vibrar. No todo necesita aparecer en la pantalla.

Diferenciar descanso de scroll

A veces el joven dice que está descansando, pero termina más activado.

Conviene ofrecer otras formas de descanso: música tranquila, ducha, lectura ligera, respiración, dibujo, paseo, conversación o simplemente silencio.

Preguntar sin ridiculizar

Si un adulto desprecia todo lo digital, el joven dejará de contar lo que vive ahí.

Mejor preguntar:

¿Qué te atrapa de esa aplicación? ¿Qué vídeos te salen? ¿Qué te hace seguir? ¿Cómo sabes cuándo parar? ¿Cómo te sientes después?

Dar ejemplo adulto

No podemos pedir atención plena desde una mesa donde todos los adultos miran el móvil cada tres minutos.

El ejemplo no lo es todo, pero pesa mucho.


11. Señales de que el scroll está atrapando demasiado

Conviene prestar atención si aparecen varias de estas señales:

  • el joven pierde la noción del tiempo con frecuencia;
  • dice “un momento” y se queda mucho más;
  • le cuesta parar aunque ya no esté disfrutando;
  • duerme menos por seguir mirando;
  • se irrita mucho cuando se le interrumpe;
  • usa el scroll cada vez que se aburre o se siente incómodo;
  • abandona actividades que antes le gustaban;
  • baja su rendimiento académico;
  • se aísla más de la familia o de relaciones presenciales;
  • termina comparándose, triste, nervioso o vacío;
  • oculta el uso o miente sobre el tiempo;
  • el móvil desplaza higiene, comida, estudio, sueño o conversación.

Si además aparecen tristeza persistente, ansiedad intensa, ciberacoso, autolesiones, ideas de muerte, aislamiento grave o cambios bruscos de conducta, es importante pedir ayuda profesional.

No todo se arregla con límites de pantalla. A veces la pantalla es el lugar donde se ve un malestar más profundo.


12. Recuperar la atención es recuperar vida

La atención no es solo una capacidad mental. Es una forma de estar en el mundo.

Donde ponemos la atención, ponemos vida.

Si la atención queda atrapada durante horas en un flujo interminable de estímulos, el joven puede perder contacto con cosas esenciales: su cuerpo, su sueño, sus vínculos, sus ideas, sus emociones, su aburrimiento, su creatividad, su silencio.

Por eso, hablar de scroll infinito no es hablar solo de tecnología.

Es hablar de libertad.

La libertad de parar. La libertad de elegir. La libertad de aburrirse. La libertad de descansar. La libertad de estudiar sin interrupción. La libertad de mirar a alguien a los ojos. La libertad de no estar disponible siempre. La libertad de no convertir cada hueco del día en contenido.

Y esa libertad se entrena.

No desde la culpa. No desde el miedo. No desde la humillación.

Desde la conciencia, los límites, el ejemplo y la construcción de una vida suficientemente rica fuera de la pantalla.


Una mirada desde Universo Tú

En Universo Tú no miramos el scroll infinito como una simple manía adolescente.

Lo miramos como una pieza más de un mundo digital que ha aprendido a competir por la atención humana con enorme eficacia.

Y por eso los jóvenes necesitan algo más que fuerza de voluntad.

Necesitan comprensión. Necesitan límites. Necesitan sueño. Necesitan movimiento. Necesitan vínculos reales. Necesitan aburrimiento. Necesitan adultos presentes. Necesitan saber que su atención vale.

Porque una pantalla puede ofrecer contenido sin final.

Pero una vida sana necesita pausas.

Necesita cierres. Necesita silencios. Necesita volver al cuerpo. Necesita saber cuándo algo ya ha sido suficiente.

El scroll infinito dice: “sigue”.

La salud emocional a veces dice: “para”.

Y aprender a escuchar esa segunda voz puede ser una de las habilidades más importantes de esta época.


Resumen del capítulo

El scroll infinito es un diseño digital que elimina los finales naturales y permite que el contenido aparezca de forma continua. Esta estructura puede hacer que jóvenes y adultos pasen más tiempo del previsto en redes, vídeos o plataformas, especialmente cuando están cansados, aburridos, solos o emocionalmente incómodos.

El problema no es solo el tiempo de pantalla, sino la pérdida de control, la interferencia con el sueño, el estudio, la actividad física, las relaciones, la autoestima y el descanso real. El scroll infinito puede alimentar un uso automático, porque reduce las pausas donde la persona podría decidir conscientemente parar.

Acompañar a los jóvenes implica explicar cómo funcionan estas plataformas, crear límites claros, proteger el sueño, reducir notificaciones, construir finales visibles y ofrecer alternativas reales fuera de la pantalla. No se trata de demonizar la tecnología, sino de recuperar el mando sobre la atención.


Preguntas frecuentes

¿Qué es el scroll infinito?

El scroll infinito es un diseño digital que permite cargar contenido de forma continua mientras la persona desliza la pantalla. Al no existir un final visible, puede favorecer que el usuario siga consumiendo contenido durante más tiempo del previsto.

¿Por qué el scroll infinito atrapa tanto la atención?

Atrapa porque combina novedad constante, contenido breve, recomendaciones personalizadas y ausencia de pausas naturales. Cada nuevo contenido promete algo interesante, divertido, útil o emocional, lo que puede empujar a seguir deslizando.

¿El scroll infinito afecta a los adolescentes?

Puede afectar especialmente si interfiere con sueño, estudio, actividad física, relaciones presenciales, autoestima o bienestar emocional. La adolescencia es una etapa de desarrollo en la que la autorregulación y la sensibilidad a la recompensa social todavía están madurando.

¿Cómo saber si el scroll se está volviendo problemático?

Puede ser problemático si el joven pierde la noción del tiempo, duerme menos, no puede parar aunque quiera, se irrita mucho al interrumpirlo, abandona actividades importantes o termina sintiéndose peor después de usar redes.

¿Cómo ayudar a un joven a controlar el scroll infinito?

Ayuda crear finales visibles, usar alarmas, quitar notificaciones, dejar el móvil fuera de la cama, pactar horarios sin pantalla, diferenciar descanso de scroll y hablar sin ridiculizar sobre qué contenido ve y cómo se siente después.


Fuentes y referencias consultadas

  • UNICEF Parenting: explicación sobre cómo las plataformas mantienen la atención infantil y adolescente mediante scroll infinito, reproducción automática, notificaciones y contadores de recompensa social. ([UNICEF][1])
  • Organización Mundial de la Salud, Oficina Regional para Europa: datos sobre aumento del uso problemático de redes sociales en adolescentes europeos y riesgo de uso problemático de videojuegos. ([Organización Mundial de la Salud][6])
  • WHO / HBSC: definición de uso problemático de redes sociales como patrón con síntomas similares a conductas adictivas, incluyendo dificultad para controlar el uso y consecuencias negativas. ([HBSC][3])
  • American Psychological Association: recomendaciones sobre uso de redes sociales en adolescentes, sueño, actividad física, contenidos dañinos, madurez, contexto y vulnerabilidades. ([APA][4])
  • U.S. Surgeon General / HHS: aviso sobre redes sociales y salud mental juvenil, preocupaciones sobre sueño, comparación social, contenidos dañinos y falta de evidencia suficiente para afirmar seguridad plena en menores. ([HHS.gov][2])

[1]: https://www.unicef.org/parenting/digital-parenting/how-social-media-keeps-attention?utm_source=chatgpt.com "How social media keeps children's attention" [2]: https://www.hhs.gov/surgeongeneral/reports-and-publications/youth-mental-health/social-media/index.html?utm_source=chatgpt.com "Social Media and Youth Mental Health" [3]: https://www.hbsc.org/new-who-hbsc-report-sheds-light-on-adolescent-digital-behaviours-across-europe-central-asia-and-canada/?utm_source=chatgpt.com "New WHO/HBSC report sheds light on adolescent digital ..." [4]: https://www.apa.org/topics/social-media-internet/health-advisory-adolescent-social-media-use?utm_source=chatgpt.com "Health advisory on social media use in adolescence" [5]: https://arxiv.org/abs/2409.02358?utm_source=chatgpt.com "Teen Talk: The Good, the Bad, and the Neutral of Adolescent Social Media Use" [6]: https://www.who.int/europe/news/item/25-09-2024-teens--screens-and-mental-health?utm_source=chatgpt.com "Teens, screens and mental health"