Temporada 4 · El aparato digestivo · Bloque 31
Capítulo 08
Aftas y alteraciones de la mucosa oral
Recurso práctico de respiración consciente
Este capítulo cuenta con un recurso de respiración consciente dentro del Bloque 25 de Universo Tú. Puedes practicar una semana completa o ir directamente a la rutina que más encaje con lo que estás viviendo.
Bienvenidos a Universo Tú.
La boca no está formada solo por dientes, encías y lengua.
También está cubierta por una superficie delicada, húmeda y muy sensible: la mucosa oral.
La mucosa oral recubre el interior de las mejillas, los labios por dentro, el suelo de la boca, el paladar blando, parte de las encías y otras zonas internas. Es una especie de piel interna, pero mucho más fina, húmeda y expuesta.
Está en contacto constante con alimentos, saliva, bacterias, hongos, medicamentos, prótesis, ortodoncia, cambios hormonales, defensas, irritantes, ácidos, tabaco, alcohol, estrés y enfermedades generales.
Por eso la mucosa oral puede cambiar.
Puede inflamarse.
Puede enrojecerse.
Puede ulcerarse.
Puede arder.
Puede sangrar.
Puede cubrirse de placas.
Puede mostrar heridas.
Puede doler al comer.
Puede avisarnos de que algo local está irritando la boca.
Y, en algunos casos, puede ser una pista de que algo más general está ocurriendo en el cuerpo.
Este capítulo de Universo Tú quiere explicar las aftas y otras alteraciones de la mucosa oral sin dramatizar, pero sin quitarles importancia. Porque muchas lesiones de la boca son benignas y desaparecen solas. Pero también hay lesiones que deben revisarse, sobre todo si no curan, si se repiten mucho, si duelen demasiado o si aparecen junto a otros síntomas digestivos, inmunitarios o generales.
La boca es el comienzo del aparato digestivo.
Y cuando la mucosa oral se altera, comer puede doler, hablar puede molestar, tragar puede volverse incómodo y la alimentación puede cambiar.
QUÉ SON LAS AFTAS
Las aftas, también llamadas úlceras aftosas o llagas bucales, son pequeñas lesiones dolorosas que aparecen dentro de la boca.
Mayo Clinic explica que las aftas son lesiones pequeñas y superficiales que se desarrollan en los tejidos blandos de la boca o en la base de las encías. A diferencia del herpes labial, no aparecen en la superficie externa de los labios y no son contagiosas.
Este punto es importante.
Un afta no es lo mismo que un herpes.
Un afta suele aparecer dentro de la boca: en la cara interna del labio, en la mejilla, debajo o sobre la lengua, en el paladar blando o en la base de las encías.
Suele tener un centro blanquecino, amarillento o grisáceo y un borde rojo. Puede ser pequeña, pero doler mucho. A veces cuesta comer, beber, hablar o cepillarse.
Y aunque parezca poca cosa, quien ha tenido aftas fuertes sabe que pueden condicionar varios días.
Una llaga pequeña puede hacer que evites alimentos ácidos, picantes, duros, calientes o crujientes. Puede hacer que mastiques por un lado. Puede hacer que bebas menos. Puede hacer que hablar te moleste.
Por eso no conviene despreciar el dolor de la mucosa oral.
Es una zona muy sensible.
POR QUÉ APARECEN LAS AFTAS
Las aftas no siempre tienen una causa única y clara.
Pueden aparecer por pequeños traumatismos: morderse sin querer, rozarse con un diente roto, una prótesis, un aparato de ortodoncia, un cepillado agresivo o una comida muy dura.
También pueden aparecer relacionadas con estrés, falta de sueño, cambios hormonales, alimentos que irritan, déficit de nutrientes, alteraciones inmunitarias, enfermedades digestivas, algunos medicamentos o predisposición personal.
Mayo Clinic menciona posibles desencadenantes como pequeñas lesiones en la boca, pastas dentales o enjuagues con lauril sulfato sódico, sensibilidad a algunos alimentos, déficit de vitamina B12, zinc, folato o hierro, cambios hormonales, estrés emocional y ciertas enfermedades.
El National Institute of Dental and Craniofacial Research, dentro de los NIH, explica que las aftas pueden ser dolorosas y que conviene consultar si son frecuentes o si son tan severas que dificultan comer o beber. También señala que, si las aftas recurrentes se deben a una deficiencia vitamínica, tratar esa deficiencia puede ayudar a reducir su frecuencia.
Esto es importante porque no todas las aftas deben tratarse como “me ha salido una llaga y ya está”.
Una afta puntual puede ser algo simple.
Pero aftas muy frecuentes, grandes, dolorosas, persistentes o acompañadas de otros síntomas pueden necesitar una mirada más amplia.
AFTAS, DIGESTIÓN Y ENFERMEDADES GENERALES
La mucosa oral forma parte del mismo gran sistema de entrada del aparato digestivo.
Por eso algunas enfermedades digestivas o problemas de absorción pueden tener manifestaciones en la boca.
Mayo Clinic incluye las llagas en la boca entre los posibles síntomas de la enfermedad de Crohn. Esto tiene sentido porque la enfermedad de Crohn puede afectar distintas zonas del tubo digestivo, y la boca también forma parte de ese recorrido.
Las revisiones científicas sobre manifestaciones orales en enfermedad inflamatoria intestinal describen lesiones como aftas, inflamación de la mucosa, cambios en labios, encías o mejillas y otras alteraciones que pueden aparecer en algunas personas con Crohn o colitis ulcerosa.
Esto no significa que tener aftas signifique tener Crohn.
La mayoría de personas con aftas no tienen enfermedad inflamatoria intestinal.
Pero sí significa que, si una persona tiene aftas recurrentes y además diarrea persistente, dolor abdominal, sangre en heces, pérdida de peso, cansancio intenso o antecedentes digestivos importantes, debe comentarlo con su médico o digestólogo.
También la celiaquía puede tener manifestaciones orales.
El National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, dentro de los NIH, recoge que la celiaquía puede asociarse con alteraciones como aftas recurrentes, glositis atrófica, boca seca y defectos del esmalte dental. La American Dental Association también menciona manifestaciones orales descritas en celiaquía, como aftas recurrentes, reducción del flujo salival, queilitis angular y defectos del esmalte.
De nuevo: no se trata de diagnosticar celiaquía por una llaga.
Se trata de entender que la boca puede dar pistas cuando las señales se repiten y aparecen dentro de un contexto más amplio.
La boca puede ser una ventana.
No una sentencia.
Pero sí una ventana.
HERPES LABIAL Y AFTAS: NO SON LO MISMO
Muchas personas confunden aftas con herpes.
Conviene diferenciarlos.
Las aftas suelen aparecer dentro de la boca y no son contagiosas.
El herpes labial suele aparecer en el borde externo de los labios o alrededor de la boca, puede formar vesículas o ampollitas, y está causado por el virus del herpes simple. Es contagioso, especialmente cuando hay lesiones activas.
El NIH/NIDCR diferencia las aftas de los herpes febriles o calenturas. Las aftas aparecen dentro de la boca y no son contagiosas; las lesiones por herpes suelen aparecer fuera de la boca y sí pueden transmitirse.
Esta diferencia es importante para el cuidado diario.
Un afta no requiere las mismas precauciones que un herpes activo.
Un herpes activo sí exige evitar besar, compartir vasos, cubiertos, bálsamos labiales o contacto directo con la lesión mientras esté activa.
CANDIDIASIS ORAL
Otra alteración frecuente de la mucosa oral es la candidiasis.
La candidiasis oral es una infección por hongos, normalmente relacionada con Candida, que puede producir placas blancas cremosas en la lengua, mejillas internas, paladar o encías.
Mayo Clinic explica que la candidiasis oral puede provocar lesiones blancas cremosas, enrojecimiento, ardor, dolor, sangrado si se raspan las lesiones y sensación algodonosa en la boca.
Puede aparecer con más facilidad en bebés, personas mayores, personas con prótesis, personas con defensas bajas, diabetes, boca seca, tratamientos con antibióticos, corticoides inhalados o tratamientos que alteran el equilibrio de la flora oral.
No toda lengua blanca es candidiasis.
No toda placa blanca es un hongo.
Pero si hay placas persistentes, dolor, ardor, sangrado o dificultad para comer, conviene consultar.
La candidiasis no debe tratarse improvisando remedios caseros sin saber qué es. El tratamiento depende del caso y debe indicarlo un profesional sanitario.
LIQUEN PLANO ORAL
El liquen plano oral es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a la mucosa de la boca.
Cleveland Clinic explica que el liquen plano oral puede producir manchas blancas con aspecto de líneas o encaje, zonas rojas, inflamadas, llagas o sensación de ardor.
Puede aparecer en mejillas, lengua, encías o labios. Algunas personas no tienen síntomas importantes. Otras notan dolor, sensibilidad, quemazón o molestias con alimentos picantes, ácidos o calientes.
El liquen plano oral requiere valoración profesional porque puede necesitar tratamiento para controlar síntomas y seguimiento en algunos casos.
Lo importante aquí es entender que no todas las manchas blancas son aftas.
No todo ardor es “irritación”.
No toda lesión que no se va debe dejarse pasar.
LEUCOPLASIA Y MANCHAS BLANCAS PERSISTENTES
La leucoplasia es una placa blanca en la boca que no se desprende fácilmente y no se explica por otra causa evidente.
Cleveland Clinic explica que la leucoplasia produce parches blancos en lengua, encías o interior de mejillas que no suelen doler, pero no desaparecen.
Puede relacionarse con irritación crónica, tabaco, alcohol, prótesis mal ajustadas o roce persistente, aunque cada caso debe valorarse.
Aquí hay que ser claros sin asustar: muchas manchas blancas no son cáncer, pero una mancha blanca persistente debe revisarse.
¿Por qué?
Porque algunas lesiones blancas o rojas de la boca pueden considerarse lesiones potencialmente malignas, es decir, lesiones que en determinados casos pueden tener riesgo de transformarse con el tiempo. No todas lo hacen. Pero ignorarlas no es buena idea.
Por eso una placa blanca que no se va, una lesión roja persistente, una úlcera que no cicatriza o una zona que cambia debe ser valorada por un dentista, médico, otorrino o especialista en medicina oral.
LESIONES ROJAS, HERIDAS Y ÚLCERAS QUE NO CICATRIZAN
Una lesión roja en la boca puede deberse a irritación, trauma, quemadura, infección, liquen plano, candidiasis, déficit nutricional u otras causas.
Pero si una lesión roja persiste, sangra, duele, crece o no cicatriza, debe revisarse.
La American Dental Association, a través de MouthHealthy, menciona señales de advertencia del cáncer oral como una llaga o irritación que no desaparece, manchas rojas o blancas en encías, lengua o revestimiento de la boca, dolor, sensibilidad o entumecimiento, bultos, engrosamientos, dificultad para masticar, tragar, hablar o mover la lengua o la mandíbula.
Esto no significa que cada llaga sea cáncer.
La mayoría de llagas no lo son.
Pero una herida que no cura merece atención.
Esta es una de las ideas más importantes del capítulo:
Una afta común suele curar en una o dos semanas.
Una herida que no cura en dos o tres semanas debe ser valorada.
No para vivir con miedo.
Sino para actuar con inteligencia.
MUCOCELES, MORDEDURAS Y LESIONES POR ROCE
No todas las lesiones de la mucosa son infecciones o enfermedades sistémicas.
A veces son lesiones por trauma.
Un mucocele, por ejemplo, es una pequeña lesión llena de líquido que suele aparecer cuando se daña o bloquea una glándula salival menor, muchas veces por mordedura o roce. Puede verse como un bultito en el labio o dentro de la boca.
También pueden aparecer heridas por morderse, por un borde dental cortante, una prótesis que roza, un bracket, una férula mal ajustada o una restauración dental que irrita la mucosa.
Estas lesiones suelen mejorar cuando se elimina el roce. Pero si una lesión se repite siempre en el mismo sitio, no cura o se endurece, hay que revisarla.
La boca intenta curar muy rápido.
Cuando no lo consigue, hay que preguntarse por qué.
QUEILITIS ANGULAR Y COMISURAS AGRIETADAS
La queilitis angular aparece como grietas, dolor, enrojecimiento o heridas en las comisuras de los labios.
Puede relacionarse con humedad acumulada, prótesis, infecciones por hongos o bacterias, déficit nutricionales, saliva, irritación o cambios en la piel.
Puede parecer una tontería, pero puede doler mucho y dificultar comer, abrir la boca o hablar.
Si es persistente o recurrente, conviene consultar para buscar la causa.
BOCA ARDIENTE Y SENSACIÓN DE QUEMAZÓN
Algunas personas sienten ardor en la lengua, labios, paladar o mucosa oral sin una lesión evidente.
Esto puede tener muchas causas: boca seca, candidiasis, déficit de hierro o vitaminas, irritación, reflujo, medicamentos, cambios hormonales, ansiedad, alteraciones nerviosas o síndrome de boca ardiente.
El síndrome de boca ardiente es una condición compleja que debe valorarse con cuidado porque puede ser muy molesta aunque no siempre se vea una lesión clara.
De nuevo: que no se vea algo grave no significa que la persona no lo esté pasando mal.
La mucosa oral puede doler mucho, incluso cuando visualmente parece casi normal.
CONSECUENCIAS A CORTO, MEDIO Y LARGO PLAZO
Las aftas y alteraciones de la mucosa oral pueden tener consecuencias diferentes según la causa.
A corto plazo pueden provocar dolor, escozor, dificultad para comer, dificultad para hablar, molestias al cepillarse, sensibilidad a alimentos ácidos o picantes y malestar.
A medio plazo, si se repiten o no se tratan, pueden hacer que la persona evite alimentos, reduzca variedad, beba menos, mastique peor o coma con miedo.
También pueden indicar problemas que necesitan atención: prótesis mal ajustadas, dientes rotos, sequedad bucal, infecciones, déficit nutricionales, enfermedades digestivas, enfermedades inmunitarias o efectos secundarios de tratamientos.
A largo plazo, una lesión persistente ignorada puede retrasar diagnósticos importantes. Y en el caso de lesiones potencialmente malignas o cáncer oral, el retraso diagnóstico puede tener consecuencias graves.
Por eso el mensaje no es: “toda llaga es peligrosa”.
El mensaje es: “la mayoría de llagas son benignas, pero una lesión que no cura debe mirarse”.
CÓMO CUIDAR LA MUCOSA ORAL
La mucosa oral se cuida con hábitos sencillos y constantes.
Primero: higiene suave.
Cepillarse bien, pero sin agresividad. Usar un cepillo adecuado y evitar traumatizar encías, lengua o mejillas.
Segundo: evitar irritantes si hay lesiones.
Cuando hay aftas o mucosa inflamada, pueden molestar los alimentos ácidos, picantes, muy calientes, duros o crujientes. Durante unos días puede ayudar elegir comidas blandas, templadas y suaves.
Tercero: cuidar la hidratación y la saliva.
La boca seca favorece irritación, caries, infecciones y dificultad para tragar. Si la sequedad es persistente, hay que consultarla.
Cuarto: revisar prótesis, ortodoncia o férulas.
Un roce constante puede mantener una lesión abierta. Si una prótesis o aparato molesta, debe ajustarse.
Quinto: no automedicarse sin diagnóstico.
No todas las placas son hongos. No todas las llagas necesitan antibiótico. No todo ardor se arregla con enjuagues. El tratamiento depende de la causa.
Sexto: cuidar la alimentación.
Si hay aftas recurrentes o mucosa frágil, puede ser útil valorar con profesionales si existen déficits de hierro, vitamina B12, folato, zinc u otros nutrientes, especialmente si hay enfermedad digestiva, cirugía intestinal, dietas restrictivas o síntomas generales.
Séptimo: consultar cuando algo no cuadra.
La boca no debe ser un lugar donde aguantamos indefinidamente.
CUÁNDO CONSULTAR
Conviene consultar con dentista, médico o especialista si:
Una llaga dura más de dos semanas.
Aparecen aftas muy grandes.
Las aftas son muy frecuentes.
Sale una nueva antes de curar la anterior.
Hay dolor intenso.
Hay dificultad para comer o beber.
Hay fiebre.
Hay placas blancas que no desaparecen.
Hay manchas rojas o blancas persistentes.
Hay sangrado sin causa clara.
Hay bultos.
Hay zonas duras.
Hay entumecimiento.
Hay ardor persistente.
Hay dificultad para tragar.
Hay pérdida de peso.
Hay diarrea persistente, sangre en heces, cansancio intenso o dolor abdominal junto a aftas recurrentes.
Hay prótesis, diente roto o aparato que roza siempre en el mismo punto.
Y si aparece hinchazón rápida, dificultad para respirar, dificultad importante para tragar, fiebre alta o signos de infección extendida, hay que buscar atención urgente.
PREGUNTAS ÚTILES PARA HACER EN CONSULTA
Cuando aparece una lesión en la boca, puede ayudar preguntar:
¿Parece un afta común o hay que estudiarla más?
¿Puede estar provocada por roce, prótesis o una pieza dental?
¿Hay signos de infección?
¿Puede estar relacionada con sequedad bucal?
¿Conviene revisar déficits nutricionales?
¿Puede tener relación con una enfermedad digestiva o inmunitaria?
¿Necesito tratamiento o solo observar?
¿Cuánto tiempo debería tardar en curar?
¿Cuándo debo volver si no mejora?
¿Hay que hacer biopsia o derivación a especialista?
Estas preguntas ayudan a no quedarse con dudas.
EL MENSAJE FINAL
Las aftas y alteraciones de la mucosa oral son muy frecuentes.
La mayoría de veces son procesos benignos, molestos y pasajeros.
Pero la boca también puede avisar.
Puede avisar de roces.
De infecciones.
De falta de saliva.
De déficits nutricionales.
De enfermedades digestivas.
De alteraciones inmunitarias.
De lesiones que necesitan seguimiento.
Y, en algunos casos, de señales que no deben ignorarse.
Por eso conviene mirar la boca con respeto.
No con miedo.
No con obsesión.
Con respeto.
Una llaga que cura en pocos días probablemente no tenga mayor importancia.
Pero una lesión que no cura, que se repite mucho, que sangra, que crece, que duele demasiado o que aparece junto a otros síntomas merece atención.
En Universo Tú queremos que la salud se entienda de una forma clara y humana.
No para vivir pendientes de cada pequeña señal.
Sino para saber escuchar cuando el cuerpo insiste.
La mucosa oral es delicada.
Pero también es sabia.
Y a veces, antes de que el cuerpo hable más fuerte, la boca ya nos está diciendo algo.
Gracias por formar parte de Universo Tú. Nos volvemos a encontrar en el próximo tema.
PREGUNTAS SEO
¿Qué son las aftas? ¿Por qué salen aftas en la boca? ¿Cuánto tarda en curar un afta? ¿Cuándo hay que preocuparse por una llaga en la boca? ¿Qué diferencia hay entre afta y herpes labial? ¿Las aftas son contagiosas? ¿Qué enfermedades pueden causar aftas recurrentes? ¿Qué relación hay entre aftas y enfermedad de Crohn? ¿Qué relación hay entre aftas y celiaquía? ¿Qué es la candidiasis oral? ¿Qué es el liquen plano oral? ¿Qué es la leucoplasia? ¿Qué significa una mancha blanca en la boca? ¿Qué significa una lesión roja en la boca? ¿Cuándo una lesión oral debe revisarse? ¿Cómo cuidar la mucosa oral? ¿Qué alimentos evitar cuando hay aftas? ¿Cuándo acudir al dentista por una lesión en la boca?
IDEA PRINCIPAL
La mucosa oral puede mostrar lesiones benignas y pasajeras, pero también puede avisar de problemas que conviene revisar a tiempo.
FRASE CLAVE DEL CAPÍTULO
Una llaga que cura puede ser solo una molestia; una lesión que insiste merece ser escuchada.
FUENTES Y REFERENCIAS CONSULTADAS
Mayo Clinic — Canker sore: Symptoms and causes. Fuente consultada para explicar qué son las aftas, dónde aparecen, cómo se diferencian del herpes labial y cuándo conviene consultar.
Mayo Clinic — Canker sore: Diagnosis and treatment. Fuente consultada para explicar que las aftas menores suelen curar en una o dos semanas y que las lesiones grandes, persistentes o muy dolorosas pueden necesitar atención médica.
National Institute of Dental and Craniofacial Research / NIH — Fever Blisters & Canker Sores. Fuente consultada para diferenciar aftas y herpes labial, y para contextualizar cuándo consultar por aftas recurrentes o severas.
Mayo Clinic — Oral thrush. Fuente consultada para explicar qué es la candidiasis oral, sus síntomas y cuándo puede requerir tratamiento.
Cleveland Clinic — Oral Lichen Planus. Fuente consultada para explicar el liquen plano oral como condición inflamatoria crónica de la mucosa oral.
Cleveland Clinic — Leukoplakia. Fuente consultada para explicar qué es la leucoplasia y por qué las manchas blancas persistentes deben revisarse.
American Dental Association / MouthHealthy — Oral Cancer. Fuente consultada para explicar señales de advertencia como llagas que no desaparecen, manchas rojas o blancas, bultos, entumecimiento o dificultad para masticar, tragar o hablar.
Mayo Clinic — Crohn’s Disease: Symptoms and causes. Fuente consultada para contextualizar que las llagas en la boca pueden formar parte de los síntomas de la enfermedad de Crohn.
National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases / NIH — Dental Enamel Defects and Celiac Disease. Fuente consultada para explicar manifestaciones orales asociadas a celiaquía, como aftas recurrentes, glositis atrófica, boca seca y defectos del esmalte.
American Dental Association — Celiac Disease. Fuente consultada para contextualizar manifestaciones orales descritas en celiaquía, como aftas recurrentes, reducción del flujo salival, queilitis angular y defectos del esmalte.
PubMed Central — Oral manifestation in inflammatory bowel disease: A review. Fuente consultada para contextualizar manifestaciones orales descritas en enfermedad inflamatoria intestinal, como aftas y otras lesiones de la mucosa.
ACLARACIÓN EDITORIAL
Este contenido de Universo Tú tiene finalidad divulgativa y educativa. No sustituye el diagnóstico, tratamiento ni seguimiento de un dentista, médico, digestólogo, otorrinolaringólogo, dermatólogo oral, especialista en medicina oral, nutricionista u otro profesional sanitario. Ante llagas persistentes, lesiones que no cicatrizan, manchas blancas o rojas, sangrado, bultos, dolor intenso, fiebre, dificultad para tragar, dificultad para respirar, pérdida de peso, diarrea persistente, sangre en heces o cualquier síntoma preocupante, se recomienda consultar con un profesional sanitario. Si existe dificultad respiratoria, hinchazón rápida o signos de infección grave, se debe buscar atención urgente.
Idea principal
La boca, y especialmente la mucosa oral, es una parte delicada y muy expuesta de nuestro cuerpo que puede verse afectada por diversas alteraciones. Es importante diferenciar las lesiones comunes y benignas de aquellas que podrían indicar problemas de salud más amplios, reconociendo la boca como una ventana a nuestra salud general.
Preguntas frecuentes
- Las aftas son pequeñas lesiones dolorosas que aparecen dentro de la boca y no son contagiosas. Se diferencian del herpes labial, que suele aparecer en el borde externo de los labios, puede formar vesículas y es contagioso al ser causado por un virus. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
- Debes preocuparte si una lesión bucal no cura en dos o tres semanas, si se repite mucho, si duele demasiado, o si aparece junto a otros síntomas digestivos, inmunitarios o generales. Lesiones que no se van o cambian deben ser valoradas por un especialista. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
- Aunque la mayoría de las aftas no indican una enfermedad grave, las recurrentes pueden ser una manifestación oral de enfermedades digestivas como la enfermedad de Crohn o la celiaquía. Si hay aftas frecuentes junto a síntomas como diarrea persistente o pérdida de peso, se aconseja consultar a un médico. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
- Las aftas pueden aparecer por pequeños traumatismos como morderse, estrés, falta de sueño, cambios hormonales, déficit de nutrientes o ciertas enfermedades. A veces, la causa no es única ni clara, y pueden estar relacionadas con la sensibilidad a algunos alimentos o el uso de ciertos productos dentales. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
- La candidiasis oral es una infección por hongos que produce placas blancas cremosas en la boca, dolor o ardor. Requiere atención profesional si hay placas persistentes, dolor, sangrado o dificultad para comer, ya que el tratamiento debe ser indicado por un profesional sanitario. Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional cualificado.
¿Qué son las aftas bucales y cómo se diferencian del herpes labial?
¿Cuándo debo preocuparme por una lesión en la boca?
¿Pueden las aftas ser un signo de alguna enfermedad digestiva?
¿Cuáles son las causas comunes de las aftas bucales?
¿Qué es la candidiasis oral y cuándo requiere atención profesional?
Referencias
- Mayo Clinic
- National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIH)
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIH)
- American Dental Association
- Cleveland Clinic
